
Me he enterado de que el atunero “Alakrana” tiene capacidad para pescar 150 toneladas de atún al día y que en su bodega caben 3000 toneladas de atún. Está equipado con radar para detectar a los atunes y tiene todo tipo de adelantos, ¡y tenemos 25 barcos como éste en aguas de Somalia! Hay en total unos 800 barcos provenientes de China, Francia y otros países faenando en esas aguas.
Con este ritmo de pesca vamos a acabar con el atún de esa zona del mundo también. Los pescadores somalíes encuentran muchas dificultades para pescar porque estamos acabando con su pesca. Me parece un escándalo que nos estemos dedicando a robar no sólo la comida del presente de los africanos, sino también la del futuro, porque no les vamos a dejar un atún en poco tiempo.
Me avergüenzo de tener la misma nacionalidad que los que están faenando de manera tan brutal por toda África. Nos estamos beneficiando de los permisos de pesca que dan unos gobiernos impresentables. La población autóctona debería poder pescar de manera artesanal estos atunes. Así tendrían trabajo, nos los podrían vender, tendrían ingresos y no se agotaría esta especie y otras, porque cuando se pescan atunes con según qué redes se matan muchos delfines.
Esta zona debería ser considerada reserva biológica, si tuviéramos cabeza encargaríamos a un equipo de biólogos que cogiera ejemplares de atún de esas aguas para repoblar las nuestras. Además en este momento los somalíes están sufriendo una sequía atroz. La semana pasada fue noticia en el diario “Le Monde” que habían tenido que sacrificar miles de cabezas de ganado porque se les estaban muriendo de sed. Es tiempo de ayudar a los ciudadanos de Somalia y no de dispararles.
Con este ritmo de pesca vamos a acabar con el atún de esa zona del mundo también. Los pescadores somalíes encuentran muchas dificultades para pescar porque estamos acabando con su pesca. Me parece un escándalo que nos estemos dedicando a robar no sólo la comida del presente de los africanos, sino también la del futuro, porque no les vamos a dejar un atún en poco tiempo.
Me avergüenzo de tener la misma nacionalidad que los que están faenando de manera tan brutal por toda África. Nos estamos beneficiando de los permisos de pesca que dan unos gobiernos impresentables. La población autóctona debería poder pescar de manera artesanal estos atunes. Así tendrían trabajo, nos los podrían vender, tendrían ingresos y no se agotaría esta especie y otras, porque cuando se pescan atunes con según qué redes se matan muchos delfines.
Esta zona debería ser considerada reserva biológica, si tuviéramos cabeza encargaríamos a un equipo de biólogos que cogiera ejemplares de atún de esas aguas para repoblar las nuestras. Además en este momento los somalíes están sufriendo una sequía atroz. La semana pasada fue noticia en el diario “Le Monde” que habían tenido que sacrificar miles de cabezas de ganado porque se les estaban muriendo de sed. Es tiempo de ayudar a los ciudadanos de Somalia y no de dispararles.
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